¿Son gastos extraordinarios los libros de comienzo de curso y los uniformes?

En este Post te sacamos de dudas sobre qué se entiende por pensión de alimentos y qué se consideran gastos extraordinarios.

Un tema que preocupa a todos los padres cuando se produce una ruptura sentimental es que ocurre con los hijos,  los derechos que tienen y como se regula la pensión de alimentos, entre otras muchas dudas que iremos comentando en futuros posts,en este vamos a recoger los conceptos básicos que debemos tener cuenta para establecer la pensión alimenticia.

Los alimentos a favor de los hijos menores de edad es una obligación para los progenitores emanada del propio derecho natural, es una obligación de ambos e inherente al ejercicio de la patria potestad. Es un deber de ambos progenitores y tiene carácter irrenunciable.

Pero, ¿Qué debemos entender por alimentos?

Según nuestro Código Civil, se entiende por alimentos lo indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Estos alimentos se entienden tanto  para los hijos menores de edad,  como mayores de edad hasta alcancen la independencia económica, si bien con ciertos matices que a continuación indicaremos.

Respecto a cuál será la  cuantía de esta pensión de alimentos, siempre habrá que atender a dos parámetros, por una lado la capacidad económica del progenitor, es decir los ingresos con los que cuenta, y de otro lado  las necesidades del hijo.

La pensión de alimentos como hemos referido, no cesa de manera automática al alcanzar la mayoría de edad el hijo, sino que se extenderá en el tiempo, siempre y cuando se mantengan dos requisitos: convivencia del hijo con el progenitor,  y que se continúe formando o que en cualquier caso la necesidad de alimentos no se deba a una conducta del propio hijo. Es decir si un hijo tiene veinticinco años, no estudia ni trabaja el progenitor obligado a pagar la pensión de alimentos podrá instar el procedimiento judicial de modificación de medidas correspondiente para extinguir esa pensión alimenticia.

Por tanto, podemos concluir que son diferentes los alimentos que se deben proporcionar a los hijos menores de edad que cuando entonces alcanzan la mayoría de edad, pues en ese momento deja de ser un derecho ilimitado de los hijos, y deberá venir acompañado de una actitud responsable por parte del hijo.

Al margen de estos gastos que se incluyen dentro de la pensión de alimentos que como hemos dicho son alimentos, vivienda, vestido, educación y asistencia médica, existen los gastos extraordinarios. Estos gastos deben dejarse identificados claramente en la Sentencia que recoja todas las medidas paterno- filiales.

Ahora bien, ¿Que se entiende por gastos extraordinarios? Son aquellos gastos que se producen de manera inesperada, no son periódicos y son necesarios. Un ejemplo claro es la necesidad de ponerle gafas a un niño. Pero, ¿qué ocurre con otros gastos, como son  los libros de comienzo de curso o los uniformes en el caso de que existan?

Hasta no hace mucho estos gastos se consideraban extraordinarios, y como tales en la mayoría de los casos se abonaban al 50 % por ambos progenitores, independientemente de la pensión de alimentos que hubiera establecida.

El Tribunal Supremo ha resuelto la controversia que se venía generando con este tema, resolviendo que son gastos ordinarios, y por tanto se deberán tener en cuenta a la hora de establecer la pensión alimenticia, pero en ningún caso son extraordinarios, puesto que no cumplen los requisitos de no periódicos, y no previsibles, puesto que cada año a comienzo de curso se generan.

Así en la Sentencia dictada el pasado día 13 de septiembre de 2017, la Sala de lo Civil recoge la doctrina ya  manifestada por el Tribunal Supremo en al año 2014:

«La sala, en la sentencia 579/2014, de 15 de octubre , citada por la recurrente, sentó doctrina al respecto en los siguientes términos: Los gastos causados al comienzo del curso escolar de cada año son gastos ordinarios en cuanto son gastos necesarios para la educación de los hijos, incluidos, por lo tanto, en el concepto legal de alimentos. Sin esos gastos los hijos no comenzarían cada año su educación e instrucción en los colegios. Y porque se producen cada año son, como los demás gastos propios de los alimentos, periódicos (lo periódico no es solo lo mensual) y, por lo tanto, previsibles en el sí y aproximadamente en el cuánto.» 

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